
La estructura urbana de las ciudades japonesas está formada, en un primer escalón por megalópolis, integradas por grandes ciudades formando un continuo urbano que ocupan toda una llanura y que se extiende hasta el mar. Así, la llanura de Kinki, formada por las grandes ciudades de Osaka, Kobe y Kioto más otras muchas ciudades de más de 100.000 habitantes (más de 18 millones de habitantes); la llanura de Kanto, la megalópolis más grande del planeta con ciudades como Tokio y Yokohama (más de 35 millones de habitantes).
En otro escalón, las ciudades satélite, de uso residencial, industrial o servicios. Muchas de ellas, como Hirosima, Sendai o Kawasaki alcanzan el millón de habitantes.
Existe un escalón por encima del mundo rural, las ciudades especializadas: mineras, textiles, industriales o comerciales que llegan a superar los 50.000 habitantes.

Las ciudades japonesas sorprenden a los ojos occidentales porque aparentan desorden y caos respecto de las ciudades europeas que son más ordenadas y rigurosas. Las primeras no tienen un centro definido, se mezcla lo nuevo con lo viejo, los edificios altos con los bajos y los diferentes usos parece que conviven con armonía.
Sin embargo, las ciudades europeas normalmente cuentan con un centro urbano donde se ubica el núcleo histórico de calles estrechas y una periferia moderna con zonas abiertas y amplias zonas verdes, distintas zonificaciones, todo clasificado y calificado, cada uso en su sitio.
En Japón se defiende el modo de vida descentralizado, con todos los servicios a pie de calle para cada barriada o núcleo de población, que se localiza siempre junto a una estación de tren. Para hacer la vida más fácil, distribuye negocios, súpermecados, tiendas… en cualquier lugar, contribuyendo a su peculiar y hermoso desorden. La importancia de las comunicaciones, de las buenas infraestructuras!
Otro factor a tener en cuenta al valorar el caos de las ciudades japonesas es su continua metamorfosis; los edificios no tienen una vida tan larga como aquí, son derribados y vuelta a construir según se necesita y con normas flexibles y suaves: mezcla total. El planeamiento en Japón no busca la armonía de las ciudades, busca la utilidad. Ciudades sin orden, construidas según las necesidades de cada momento, ciudades en continuo cambio. La belleza del caos. Y funciona!
Estaremos nosotros siendo un poco demasiado inflexibles y rígidos con nuestras ciudades?
Si tienes curiosidad sobre otros modelos de ciudad y quieres conocer más sobre las ciudades japonesas, aquí te dejo este interesante enlace.
