En el mundo de los espacios en los que poder relajarse o trabajar mientras consumes un café y algo más, han crecido y evolucionado una serie de establecimientos con una nueva generación de panaderos que se diferencian de la hostelería tradicional y que se quieren adaptar a la demanda de un nuevo cliente con un perfil variado que espera encontrar locales diferentes.

Si por lo general, ambas actividades comparten producto, imagen y servicios, es en el ámbito normativo donde existen diferencias. Una primera diferencia es que el IAE de panaderías-bar es distinto al de cafeterías-bar donde están asimilados como espacios para degustación de productos. Otra diferencia es que las panaderías-bar obtienen licencia municipal en zonas saturadas, es decir en áreas generalmente del casco viejo en las cuales ya no se autoriza la apertura de nuevos bares y cafeterías. También se producen diferencias salariales para los empleados ya que los sindicatos estiman que los empleados de las panaderías-bar perciben salarios inferiores al 30% de los empleados de bares y cafeterías.
Como consecuencia, la Asociación de Bares y Cafeterías de Zaragoza ha denunciado competencia desleal, que dicen, ejercen las panaderías al incluir servicio de bar y cafetería en su interior, además de acondicionar el establecimiento como si de este tipo de locales se tratara.
El Ayuntamiento de Zaragoza anuncia que va a actuar al respecto y ya hay un equipo trabajando en los nuevos requisitos (de carácter sanitario y urbanístico) que deberán cumplir estos locales panadería-bar: exigencia de baños, porcentaje de local destinado a cada uso, etc.
Veremos y contaremos.
Si quieres ampliar el tema de las panaderías-bar, aquí te dejo este enlace.